viernes, 22 de marzo de 2013

PRIMERA


Buenos y primaverales días, quería inaugurar mi BLOG con un escrito que tiene un valor importante para mi, porque fue el primero que me hizo sentir que tarde o temprano tendría que seguir escribiendo... hace muchos años ehhh era yo una pipiolina adolescente...
La idea era intentar plasmar unas hojas del diario de la Muerte, en que nos cuenta que se ha enamorado del hombre al que pronto tendrá que ir a visitar para quitarle la vida...

Pronto... más!!!


MORS EPHEMERIS

Él, el protagonista de esta nueva página de mi diario, debe tener un nombre, pero esta vez no he querido saberlo porque me sería demasiado doloroso cumplir con mi obligación, ya que tengo que confesar que siento algo por él y eso no me está permitido.
Su historia comienza el día de su nacimiento ya hace veintitrés años y acabará en el momento en que mi sombra le cubra. No es necesario decir quien soy, sólo es necesario conocer la vida que le espera a este joven hasta el momento en que con mi beso, un sueño eterno se apodere de él.
Ahora este joven es atractivo, fuerte y goza de plena salud, está en la edad más maravillosa y entusiasta de cualquier vida, la juventud. Él piensa que va a llegar a ser un gran hombre, un hombre importante, lleno de fama, fortuna y riquezas, a quien nada le faltará, pero yo en realidad conozco su verdadera historia y no es ni por asomo tan brillante como él la ensueña.
Mi hermana, que por desgracia a veces gasta un humor demasiado agrio, ya tiene decidido lo que quiere hacer con él si yo no cumplo con mi deber y todo cuanto le espera es humildad y tristeza, penas y sufrimientos. Un camino tan desalentador y pedregoso que seguramente cuando llegue el momento de cumplir con mi obligación él me vea de forma diferente a como me veis el resto de mortales. Para él no seré un muro contra el que se estrellan las vidas, para él seré un ángel de negros ropajes que lo lleva hacia el descanso, que lo libera del sufrimiento y lo encamina hacia un lecho que será suyo eternamente. Él me verá como su salvadora y me alegro, porque no me gustaría que me mirase con tristeza en los ojos cuando tenga que darle la mano para acompañarlo hasta el más allá, porque realmente por primera vez lloraré cuando cumpla con mi deber, porque yo, quien no puede enamorarse, quien no puede sentir calor en su pecho helado, le quiero. 
En mi larga, eterna e infinita existencia es la primera vez que me pasa esto y espero que sea la última, porque será sin duda la cosa más amarga que jamás tendré que hacer. Alargaré mi mano hacia él y la dicha de poder tocarlo se verá empañada con la pena de saber que en ese mismo momento le perderé para siempre.
Por primera vez me siento poco orgullosa de mi misma, y por un momento me gustaría no tener que ser quien soy y poder ser mortal para estar con él, pero este deseo proviene de mi infinito egoísmo, que es tan grande como yo misma.
A veces pienso que sería mejor aplacar mis sentimientos acabando con él de una vez para siempre y así poder recuperar mi naturaleza fría, despreocupada e impasible, sin remordimientos ni temores, insensible y despiadada. Otras veces pienso que sería más fácil acabar con mi misma y dejar que todo el mundo disfrute de la felicidad que yo no podré volver a sentir, porque ahora que sé que es tener sentimientos no sabré saborear como antes mis crímenes, pero pienso en mi querida hermana y en sus jugarretas sin sentido e injustas y me digo:
- ¿Qué sería del mundo sin la paz que proporciono? ¿Qué sería del mundo sin la oscuridad que dejo caer en las ciudades y allá donde me place? ¿Qué sería del mundo sin el misterio que me envuelve?
La respuesta es muy sencilla, el mundo no sería nada. El caos se apoderaría de todo y acabaría siendo más brutal que mi propio poder. Por eso, decido que no sería bueno para nadie que yo dejara de existir y por lo tanto, no me queda más remedio que cumplir con mi obligación, como siempre he hecho, sin remordimientos y de forma imparcial, aunque me duela.
Para acabar te contaré, querido diario, que ahora que ya se cual es mi deber y como he de llevarlo a cabo, espero ansiosa el momento en que mis ojos llenos de cálidas lágrimas le vean por última vez, mis oídos ensordezcan con sus postreros sollozos, mi piel retome calor al notar su aliento húmedo y final, mis labios se llenen con el ardor de su piel y su sonrisa piadosa me devuelva la felicidad que perderé cuando le mate.

{missd} 1998

2 comentarios:

  1. Llegara un momento en que se insensibilizara y arrancara vidas de forma automatica. Muy buen empezar rapaza

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    1. yo creia que eso pasaria el 21 de diciembre del año pasado pero me quede esperando jejeje...
      Gracias por comentar!

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