Buenos y primaverales días, quería inaugurar mi BLOG con un escrito que tiene un valor importante para mi, porque fue el primero que me hizo sentir que tarde o temprano tendría que seguir escribiendo... hace muchos años ehhh era yo una pipiolina adolescente...
La idea era intentar plasmar unas hojas del diario de la Muerte, en que nos cuenta que se ha enamorado del hombre al que pronto tendrá que ir a visitar para quitarle la vida...
La idea era intentar plasmar unas hojas del diario de la Muerte, en que nos cuenta que se ha enamorado del hombre al que pronto tendrá que ir a visitar para quitarle la vida...
Pronto... más!!!
MORS
EPHEMERIS
Él,
el protagonista de esta nueva página de mi diario, debe tener un
nombre, pero esta vez no he querido saberlo porque me sería
demasiado doloroso cumplir con mi obligación, ya que tengo que
confesar que siento algo por él y eso no me está permitido.
Su
historia comienza el día de su nacimiento ya hace veintitrés años
y acabará en el momento en que mi sombra le cubra. No es necesario
decir quien soy, sólo es necesario conocer la vida que le espera a
este joven hasta el momento en que con mi beso, un sueño eterno se
apodere de él.
Ahora
este joven es atractivo, fuerte y goza de plena salud, está en la
edad más maravillosa y entusiasta de cualquier vida, la juventud. Él
piensa que va a llegar a ser un gran hombre, un hombre importante,
lleno de fama, fortuna y riquezas, a quien nada le faltará, pero yo
en realidad conozco su verdadera historia y no es ni por asomo tan
brillante como él la ensueña.
Mi
hermana, que por desgracia a veces gasta un humor demasiado agrio, ya
tiene decidido lo que quiere hacer con él si yo no cumplo con mi
deber y todo cuanto le espera es humildad y tristeza, penas y
sufrimientos. Un camino tan desalentador y pedregoso que seguramente
cuando llegue el momento de cumplir con mi obligación él me vea de
forma diferente a como me veis el resto de mortales. Para él no seré
un muro contra el que se estrellan las vidas, para él seré un ángel
de negros ropajes que lo lleva hacia el descanso, que lo libera del
sufrimiento y lo encamina hacia un lecho que será suyo eternamente.
Él me verá como su salvadora y me alegro, porque no me gustaría
que me mirase con tristeza en los ojos cuando tenga que darle la mano
para acompañarlo hasta el más allá, porque realmente por primera
vez lloraré cuando cumpla con mi deber, porque yo, quien no puede
enamorarse, quien no puede sentir calor en su pecho helado, le
quiero.
Por
primera vez me siento poco orgullosa de mi misma, y por un momento me
gustaría no tener que ser quien soy y poder ser mortal para estar
con él, pero este deseo proviene de mi infinito egoísmo, que es tan
grande como yo misma.
A
veces pienso que sería mejor aplacar mis sentimientos acabando con
él de una vez para siempre y así poder recuperar mi naturaleza
fría, despreocupada e impasible, sin remordimientos ni temores,
insensible y despiadada. Otras veces pienso que sería más fácil
acabar con mi misma y dejar que todo el mundo disfrute de la
felicidad que yo no podré volver a sentir, porque ahora que sé que
es tener sentimientos no sabré saborear como antes mis crímenes,
pero pienso en mi querida hermana y en sus jugarretas sin sentido e
injustas y me digo:
-
¿Qué sería del mundo sin la paz que proporciono? ¿Qué sería del
mundo sin la oscuridad que dejo caer en las ciudades y allá donde me
place? ¿Qué sería del mundo sin el misterio que me envuelve?
La
respuesta es muy sencilla, el mundo no sería nada. El caos se
apoderaría de todo y acabaría siendo más brutal que mi propio
poder. Por eso, decido que no sería bueno para nadie que yo dejara
de existir y por lo tanto, no me queda más remedio que cumplir con
mi obligación, como siempre he hecho, sin remordimientos y de forma
imparcial, aunque me duela.
Para
acabar te contaré, querido diario, que ahora que ya se cual es mi
deber y como he de llevarlo a cabo, espero ansiosa el momento en que
mis ojos llenos de cálidas lágrimas le vean por última vez, mis
oídos ensordezcan con sus postreros sollozos, mi piel retome calor
al notar su aliento húmedo y final, mis labios se llenen con el
ardor de su piel y su sonrisa piadosa me devuelva la felicidad que
perderé cuando le mate.
{missd} 1998
Llegara un momento en que se insensibilizara y arrancara vidas de forma automatica. Muy buen empezar rapaza
ResponderEliminaryo creia que eso pasaria el 21 de diciembre del año pasado pero me quede esperando jejeje...
EliminarGracias por comentar!